¿Cómo nos define la astrología? Por: Ma. Elena Contreras. Abril 2, 2020. UneAbasto.com

Los astrólogos aseguran que la posición de los planetas, influye en nuestras vidas en todos los sentidos; ellos nos engloban en arquetipos de acuerdo a las fechas y momentos en que nacemos, asignándoles el nombre de la forma que aparenta la posición de las estrellas.

Para muchos de nosotros, algo o mucho hay de cierto en las características que definen para cada signo; sin embargo, es imposible que los pronósticos que escuchamos diariamente sean aplicables al total de cada arquetipo o signo.

Mucha gente no se expresa ni actúa conforme lo establece las características del signo que marca la astrología; además, el entorno que vivimos y nuestras tareas diarias nos exigen muchas veces comportarnos de cierta manera que impide la expresión de dichas características.

Según la astrología, tenemos dos signos: el Solar y el Ascendente, que corresponden a la fecha y hora en que nacimos. El primero es nuestra esencia, nuestro verdadero ser, es lo que somos hacia dentro de nosotros mismos; el ascendente complementa y da forma al primero, y determina, a su vez, la forma en que nos comportamos hacia los demás.

La realidad es que somos una combinación de diferentes signos, donde unos pesan más que otros, lo que proporciona a la vida millones de formas de expresiones particulares.

Una vez Walter Mercado dio el mensaje de mi signo, ese día los astros no me favorecían mucho. Para suavizar su pronóstico, y no sentirnos “apachurrados” los de este signo, dijo con mucha firmeza que lo que nos sucede en la vida es producto de tres grandes variables o influencias:

1a.- De los astros según su posición en el momento en que nacimos (La carta astral) y como estén acomodados en el momento de consultar la astrología.

2.- De todo lo que aprendimos en el pasado, principalmente en nuestra infancia.

3.- De nuestras decisiones en el presente, cuya calidad está influenciada a su vez por nuestro nivel de conciencia, sentido común y nivel de autoestima.

Estos comentarios le restaron fuerza al poder que le damos a la astrología; en última instancia, dijo Walter, “la astrología invita, pero no determina”.

No obstante, las personas que seguimos creyendo en esto, debemos tener presente que el signo solar y el ascendente son complementarios, y esta complementariedad puede enriquecer mucho nuestra vida si sabemos manejar correctamente estas combinaciones.

La astrología relaciona los diferentes signos zodiacales con los cuatro elementos de la naturaleza: Fuego, Tierra, Aire y Agua. Estos elementos representan y contienen “diferentes tipos de energía en un estado constante de interacción y flujo entre unos y otros”.

Los signos zodiacales son agrupados de la siguiente manera:

• Fuego: Aries, Leo y Sagitario

• Tierra: Tauro, Virgo y Capricornio

• Aire: Géminis, Libra y Acuario

• Agua: Cáncer, Escorpión y Piscis

Las características generales de cada elemento son las siguientes:

• Los de Fuego pueden ser muy dinámicos, impulsivos y dados a la acción.

• Los de Tierra se llegan a caracterizar por prácticos, eficientes, de sentido común, organizados y realistas.

• En los de Aire se encierran los muy pensadores, se caracterizan por su fuerza intelectual y su espíritu crítico; son creativos; abundan aquí los que tienen don de la palabra.

• Los de Agua se conocen por su sensibilidad, por su flexibilidad para acomodarse bien a diferentes situaciones; por su imaginación, los mueven los sentimientos y emociones.

Esta información podría servirnos para conocernos un poco más y entender que la combinación de nuestras particularidades internas y externas tendrían un paralelo directo en la naturaleza, y que tales particularidades podríamos combinarlas con las de los demás para llevarnos mejor con ellos y generar algo en provecho mutuo.

Como ejemplo, expongo mis características astrológicas: soy una combinación de Piscis como signo solar y Virgo como ascendente; es decir, agua con tierra. La dosis suficiente de agua con tierra puede producir y dar vida, puede florecer cualquier semilla que se siembre, pero si se desbordan mis emociones, demasiada agua hace lodo con la tierra y el lodo sólo produciría arroz.

Estoy casada con alguien de elemento Fuego; demasiada agua puede apagar el fuego, demasiado fuego puede evaporar el agua y ninguno de los dos sacaría provecho de esta relación.

A nivel personal: ¿Cómo se relacionan, o pueden interrelacionarse tus elementos para poder complementarlos, mezclarlos y “sacarles jugo”? Quizá aquí encuentres tu misión personal.

A nivel Interpersonal (con los demás): ¿Cómo se pueden relacionar tus elementos con los de las personas con quienes convives o trabajas? ¿Cómo puedes hacerlos compatibles o cómo pudieras sacarles provecho?

Por: Ma. Elena Contreras/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los Derechos Reservados MMXX

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