Peña Nieto quiere cambiar a México pero… Hay que recuperar la paz y la confianza antes de las elecciones del 2015. Editorial revista Candelero. Diciembre 9, 2014.

El Presidente Peña Nieto inició este primero de Diciembre su tercer año de gobierno en medio de una crisis de desconfianza que le atizan las fuerzas opositoras aprovechando los bestiales hechos criminales de Ayotzinapa-Iguala-Cocula en Guerrero y de Tlataya en el Edomex que se manejaron en forma sucia por las autoridades locales de esos Estados para encubrir a los autores, donde el Presidente, no tiene ninguna responsabilidad.

A los guerrerenses no les queda duda que hubo y hay colusión de los "de la maña" con las autoridades estatales encabezadas por el ya ex gobernador Angel Aguirre que debiera estar en prisión junto con el ex Alcalde de Iguala José Luis Abarca. Hay que decir que también deben estar en prisión otros narco Alcaldes quienes siguen actuando con gran desparpajo.

Eso enoja más a los deudos de las víctimas quienes apoyados por el agraviado pueblo le reclaman al Presidente Peña Nieto su omisión para ordenar se proceda legalmente contra ellos a sabiendas de que son señalados delincuentes.

Se sobreentiende que en el caso de Tlataya, el gobernador Erubiel Avila actuó por "disciplina institucional" en el crimen cometido por soldados que ejecutaron a los "mañosos" que ya se habían rendido, pero eso no lo releva de ser responsable por la impunidad con que operan los cárteles del narco, los asesinos de mujeres y la delincuencia organizada que secuestra y extorsiona abiertamente en su Estado.

Aunque se levantó el manto de impunidad inicial por el escándalo que se armó y varios soldados están en una prisión militar, ese tipo de justicia no satisface a los familiares de las víctimas ni a la Sociedad mexicana que le exige al Presidente Peña intervenga para que el juicio se lleve en un tribunal civil.

Y así como esos, son muchísimos los casos de impunidad que cobijan los gobernadores en Estados como Morelos, Tamaulipas, Sinaloa, Oaxaca, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nayarit, Quintana Roo, Veracruz, Baja California y Guanajuato.

Michoacán es un caso especial donde el que realmente gobierna es el Comisionado Federal, Alfredo Castillo quien hasta ahora está en la mira ciudadana de la crítica porque después de muchos meses de pesquisas todavía no captura a Servando Gómez "La Tuta", líder de los "Caballeros Templarios".

Toda esta exposición tiene el propósito de contribuir a la toma de la mejor decisión en el Congreso para aprobar o no lo que se llama Mando Unico de Policía Estatal propuesto por el Presidente Peña en su afán de recuperar la seguridad pública y la confianza ciudadana.

Tal iniciativa presidencial plantea desaparecer las corporaciones policíacas de los 1800 municipios del país y convertirlas en 31 estatales y la del Distrito Federal para así tener mejor control del personal y de los operativos que se realizarían con mejor coordinación entre los Estados.

Los responsables de las Policías Estatales con Mando Unico serían los gobernadores y nadie más. De aprobarse la iniciativa también facultaría la desaparición de los Ayuntamientos si existiera sospecha de estar coludidos con el hampa. Por supuesto que la idea es muy buena.

De eso no hay duda. Sin embargo hay que tener presente que también puede haber colusión entre autoridades estatales con el crimen organizado, tal como sucedió en Guerrero donde el Alcalde de Iguala protegía y más bien formaba parte del Cartel de "Guerreros Unidos", mientras que el Procurador del Estado y el Secretario de Seguridad Pública Estatal se dice que protegían a "Los Rojos" con el gobernador Angel Aguirre haciéndose de la vista gorda.

Y de Tamaulipas ya se sabe que la justicia americana quiere encarcelar a los ex gobernadores Tomás Yarrington, Eugenio Hernández Flores y al ex Alcalde de Matamoros, Erick Silva por narco lavado y, por otra parte, el actual gobernador Egidio Torre Cantú aún no esclarece la ejecución de su hermano Rodolfo quien iba a ganar la gubernatura por el PRI hace cuatro años y por cuya muerte a él se le adjudicó el cargo.

El poder mafioso es enorme y su penetración ha llegado hasta las más altas esferas de los poderes fácticos que mandan en el país. Si realmente se quieren limpiar los tres niveles de gobierno, hay que empezar de arriba para abajo, como se limpian las escaleras, no al revés. Ese es el problema y en manos del Presidente Peña Nieto está resolverlo.

Por: Editorial revista "Candelero", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXIV

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