¿Cómo dejar de comer emocionalmente? Por: Alex Torres/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Septiembre 17, 2020. UneAbasto.com

“La única forma de cambiar la rutina de comer emocionalmente, es reconocer lo que nos motiva a hacerlo y buscar otra rutina que nos permita obtener la misma recompensa”.

Cuando sientas el deseo de comer emocionalmente, distrae tu mente con alguna actividad saludable.

Toma la suficiente agua para lograr una sensación de llenura.

• Calma tus nervios con una pelota suave anti-estrés; respira profundo; sal a dar un paseo o escucha música que te relaje.

Los antojos por algún tipo específico de comida no son un problema, ya que éstos no involucran estados de ánimo, no son repetitivos y sobre todo están controlados por un factor de saciedad.

En tu caso, pregúntate:

• ¿Tu hábito de comer está basado en la recompensa que te proporciona la comida?

• ¿Sientes que te descontrolas ante una deliciosa comida?

• ¿Te es difícil dejar algo de comida en el plato?

• Cuando empiezas a comer ¿te es difícil parar?

• ¿Te cuesta trabajo saciar tu hambre?

• ¿La comida está siempre en tu mente?

Si tu respuesta es “sí” a estas preguntas, es muy probable que tu hambre sea emocional.

Tania Sanz, en su artículo publicado en habitualmente.com, nos anota las diferencias entre hambre emocional y hambre fisiológica:

• Hambre emocional. Ésta es repentina, urgente, deseo de comidas específicas, sentir plenitud no basta y genera culpa, vergüenza o tristeza.

• Hambre fisiológica. Es gradual, puede esperar, está abierta a varias opciones, estar satisfecho es suficiente y no genera sentimientos negativos.

Está claro que comer emocionalmente, nos genera una recompensa positiva, pero ésta es sólo temporal, mientras que a largo plazo este hábito tiene consecuencias negativas.

Por: Alex Torres/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los Derechos Reservados MMXX

Regresar a home-page