¿Crisis? ¡Las cosas que debimos de haber aprendido! Editorial: Uneabasto.com Agosto 25, 2015.

Los acontecimientos de los últimos tiempos, tanto en México como en otros países, algo debieron enseñarnos.

Acontecimientos importantes como las crisis económicas, las epidemias, el calentamiento global, los terremotos, las inundaciones, así como la inseguridad en el país, entre otros, nos han mostrado lo vulnerables o frágiles que somos los seres humanos.

Son muchos los fenómenos que pueden impactar la tranquilidad de los mexicanos, los aspectos económicos, de salud y de inseguridad son los más importantes.

Muchos acontecimientos son, hasta cierto punto, naturales. Siempre ha habido épocas de problemas económicos fuertes, epidemias y terremotos que han matado millones de personas. En las guerras a muchos le han quitado su patrimonio y en toda la historia de la humanidad ha existido la delincuencia.

Todos estos sucesos nos han dejado lecciones que debimos haber aprendido.

Desde un particular punto de vista algunas de las enseñanzas son las siguientes:

  • Debemos cuidarnos más y en todos los sentidos; ocuparnos más y preocuparnos menos.
  • Somos capaces de responder al llamado de una contingencia y de cooperación; que bueno que hay televisión.
  • El gobierno y/o los medios de comunicación pueden fácilmente manipularnos a través del miedo, llevándonos a pensar o actuar en favor o en contra de algo o alguien.
  • Todas las crisis que hemos padecido son cíclicas, debemos estar siempre alertas y hacer reservas para cuando lleguen.
  • El miedo hace más grandes las crisis y nos hace más vulnerables a ellas.
  • La prevención es necesaria en todos los aspectos familiares, personales y de negocios.
  • Debemos informarnos bien y a fondo sobre los cuidados que debemos tener en todos los sentidos.
  • Es conveniente armar planes de contingencia con un enfoque de "en caso necesario".
  • Muchos acontecimientos son predecibles; prevengamos en vez de corregir.
  • El descuido aumenta el impacto negativo de los acontecimientos; no debemos olvidar nuestra historia.
  • Nuestro grado de vulnerabilidad depende directamente del nivel de debilidad o fragilidad de personas y negocios.
  • Sufrimos mucho, por algo malo que nos suceda, porque nos es difícil salir de nuestra "área de confort"; no hagamos un hábito permanente de ella.

Por: Editorial Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXV

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