Tradición incómoda… "La cuesta de enero" Por: Editorial "El Comercio Tradicional al Detalle". Enero 7, 2015.

El nuevo año lo iniciamos con celebraciones; los primeros minutos son de brindis, abrazos, uvas, pavo, romeritos y hasta de bacalao, todo como parte de las tradiciones del mes.

Los reyes magos, tan esperados en muchos estados del país, inician los primeros días del mes con la compra de juguetes

para que la noche del cinco visiten los hogares de los niños y los haga felices el día 6.

Esos mismos días, en muchas casas, familiares y amigos se reúnen para partir y compartir la rosca, esperando que a otros les toque el muñeco, y que la mayoría de las veces los agraciados con este juguetito se hacen rosca con los tamales el día de la Candelaria.

A partir de ahí inicia otra tradición para muchos mexicanos, "la cuesta de enero". Ya gastados en exceso por las celebraciones que vienen desde diciembre tienen que acudir a las casas de empeño para cubrir muchos de los compromisos anteriores.

Estos son tiempos de pensar mejor las cosas, de planear, de reducir nuestros consumos, de gastar más inteligentemente; sin embargo, para estas fechas seguramente ya es muy tarde y tenemos que cargar con las deudas que nos ocasionaron las tradiciones de diciembre y enero.

La necesidad de acudir a casas de empeño tiene que ver directamente con nuestros hábitos de consumo, por la exagerada autocomplacencia, por la necesidad superflua de querer quedar bien con los demás y la falta de voluntad para abstenerse de placeres efímeros.

Definitivamente, el hacer largas colas en las casas de empeño se ha vuelto una mala tradición que año con año muchos mexicanos tienen que acudir para salir parcialmente de sus deudas.

Nuestra recomendación es que durante este año 2015, "sólo por este año", al menos, empieces a planear tus gastos, y si tienes que sacrificar algunas satisfacciones de tipo material, lo hagas; que tus gastos sean iguales o menores a tus ingresos y que no gastes lo que aún no recibes; todo esto para evitarte la cuesta de enero de 2016 y tengas que acudir a una casa de empeño; es decir, para acabar con esta tradición que no es otra cosa más que la respuesta a un nivel bajo de cultura financiera.

Para las tiendas de abarrotes, esta cuesta de enero y sus secuelas en los siguientes meses, tiene una ventaja: por la poca liquidez la gente tiende a comprar más en menudeo, lo que los obliga a acudir más seguido a comprar en la tienda de la esquina o de la colonia.

Por: Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXV

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