¿Disciplina con amor o amor con disciplina? Por: Pepe Couch/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Septiembre 20, 2016. Uneabasto.com.

Hace tiempo vi una película, también de hace tiempo, cuyo nombre no recuerdo. Exponía situaciones de esclavitud en la época los faraones en Egipto.

Los capataces maltrataban a latigazos a los esclavos, exigiéndoles que trabajaran más, y lo peor, les daban muy mal de comer; algo así como dicen que fue con los judíos en la Alemania Nazi.

Un día, el líder de los esclavos, el protagonista de la película, vio que se acercaba el capataz en su carreta, jalada por un brioso y bien alimentado caballo; llegando a un punto se bajó de la carreta y acarició al caballo, ordenándole a alguien que les diera bien de comer porque lo llevaría a competir.

El protagonista, viendo como el capataz llegó sólo a pegarle a varios esclavos que ya se veían muy cansados, le preguntó que si quería mucho a su caballo; el capataz le contestó "claro que sí", ¿y por qué? volvió a preguntar el líder "porque me es útil, trabajador, productivo y leal" contestó otra vez el capataz.

¿Y no crees ... hizo su última pregunta el protagonista ... que si los esclavos comieran mejor rendirían más, serían más productivos y no tendrías necesidad de darles de latigazos?

¿Aún habrá gente que trata mejor a los animales que a su personal? No sé, de lo que estoy convencido es que para que rindan mejor nuestros empleados, requieren la dosis correcta de afecto y disciplina; un buen trato los puede hacer leales y productivos.
Entonces ¿disciplina con amor o amor con disciplina?

Depende, a nuestros hijos la estrategia es amor con disciplina, en ese orden. Aquí la disciplina requiere mucho tacto, y requiere de la combinación de una gran dosis de amor.

Un perro como mascota, requiere primero la disciplina y una dosis de afecto. En este caso es necesario educarlos cuando son jóvenes.

A los empleados disciplina con afecto, en ese orden, pero la disciplina a la que me refiero no tiene que ser a gritos, amenazando, creando miedos, ofendiendo, etc.

Trata bien a todos, sobre todo a tu familia y a tu personal, no es necesario infundirles miedo para que te respeten.

Por: Pepe Couch/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

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