Enfermedades del espíritu. Por: Regina Kuri.- Septiembre 11, 2012.

Se dicen enfermedades emocionales que por lo general se reflejan en alteraciones físicas, pero realmente lo que se daña es el espíritu. Se pueden entender como cambios bruscos de ánimo, depresiones muy fuertes, consumo de drogas, trastornos bipolares (cuyo origen también es en la parte biológica sin duda) y cualquier tipo de alteración o trastorno que impida llevar una vida en plenitud emocionalmente hablando.

El espíritu siempre se ha ligado con la religión, sin embargo creo que va directamente relacionado con nuestra esencia, creamos en lo que creamos incluso aunque no creamos en nada. Desde luego que son nuestros pensamientos y sentimientos lo que provoca cualquier desajuste emocional, sin embargo la esencia va en mucho más profundidad. Podemos forzar la mente y por tanto nuestras acciones, sin embargo, si no logramos un entendimiento profundo de la causa de la enfermedad, el espíritu seguirá enfermo y eventualmente nos cobrará la factura. Por más que neguemos y volteemos los ojos para otro lado, las facturas emocionales se cobran con intereses es decir, cuando se enferma el espíritu muy probablemente se puede enfermar el cuerpo. Las emociones se reflejan en nuestro cuerpo, en la piel, en el brillo del pelo, y no sólo en nuestra apariencia sino efectivamente en las condiciones en las que se encuentra.

A veces puede ser muy evidente, sin embargo para recuperarse de cualquier enfermedad primero se necesita reconocer que esta existe y esto no siempre ocurre. Quizá las enfermedades físicas son más fáciles de detectar y aceptar porque tienen síntomas muy evidentes, pero también cuando las emociones no están en su lugar se llegan a experimentar signos que no podemos dejar pasar. Sin embargo lo hacemos. Preferimos "no pensar" en eso y pensamos que por arte de magia desaparecerán los problemas.

Las enfermedades que provienen directamente de algún desajuste biológico en la mayoría de los casos, aunque se tenga la voluntad de salir, es de gran ayuda tomar algún medicamento recetado por el psiquiatra pero siempre acompañado de terapia y mucha responsabilidad. Para la enfermedad del espíritu en la que no está involucrado ningún desajuste más que "mental" yo he encontrado que la única medicina que funciona al 100% es la aceptación. Aceptar los hechos que no podemos cambiar, lo que disminuirá el ego el cáncer más peligroso que tenemos los seres humanos. El ego desmedido y exacerbado. Lo que se puede cambiar se cambia, lo que no se puede es necesario aceptarlo y buscarle por otro lado de lo contrario sólo haremos que los hechos sean peores de lo que ya son.

Regina Kuri colabora en Segunda Emisión de WRadio. Es autora de los libros "Girando en un tacón" y "Ya Aliviánate" con Editorial Diana. Síguela en twitter: @reginakuri y lee su blog en eluniversal.com.mx.

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