Las cosas que nos sostienen y nos hacen fuertes. Por: Pepe Couch/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Diciembre 29, 2015.

Todos sabemos que para que no se derrumben los edificios, éstos deben contar con una estructura sólida y suficientemente fuerte. De esto se encargan los ingenieros y los arquitectos, por lo que antes de iniciar una obra hacen los cálculos para darle la fuerza requerida y pueda sostener sobradamente las cargas que llevará una vez terminado el inmueble.

Todo requiere una estructura. A nivel personal, todos contamos con una estructura ósea bien calculada para sostenernos de pie y mantener nuestra forma erguida, de ello se encargó la naturaleza.

En un enfoque más amplio, contamos también con una estructura formada por nuestras áreas emocional, mental, espiritual y profesional o de negocios con las que interactuamos diariamente con los demás para conseguir nuestro sustento y desarrollo. Esta depende de nosotros directamente.

Estas áreas son los pilares que nos sostienen y nos dan fortaleza y sostienen todas las vivencias que llevamos, experiencias, conocimientos, responsabilidades, compromisos, sueños, etc.

- Nuestros pensamientos requieren de una estructura práctica para darles un orden, una secuencia y un perfil; de otra manera seríamos muy dispersos en nuestras expresiones e ideas.

- A nivel emocional todos necesitamos una estructura conformada por emociones y sentimientos positivos de los cuales podamos "echar mano" para compensar "los embates de la vida"

- Nuestro espíritu requiere de un sistema de creencias y valores que nos sostengan cuando la lógica y el razonamiento no nos proporcionen las respuestas suficientes.

- Igualmente, nuestra profesión o negocio requiere una estructura, no sólo de los hábitos y actitudes convenientes, sino, además, de los conocimientos necesarios para ser más productivos y rentables.

La resistencia de estos pilares dependen de la calidad de los materiales con la que están formados; esa calidad determinará la fuerza y resistencia de cada uno.

Todo esto forma una estructura global de determinado nivel de fortaleza; sus partes están totalmente entrelazadas y requieren funcionar congruentemente para que nos proporcione buenos resultados en la vida.

Son muchas las "batallas" que tenemos que llevar a cabo diariamente: con la competencia, con los clientes y a veces hasta con nosotros mismos; muchas de estas batallas pueden ir minando nuestras fortalezas.

Por tal motivo requerimos que la estructura que conforman nuestros pilares estén hechos con los mejores "materiales" para que nos sostengan con fortaleza.

Si una construcción carece de una estructura fuerte y sólida "cualquier vientecito podría derribarla". Lo mismo puede suceder con nosotros ante las crisis, los problemas o las epidemias.

¿Qué requerimos para que las malas ventas o bajos ingresos no nos desanimen, o, para que un desaire, ofensa, desprecio, agresión o rechazo no nos derrote? ¿Cómo tener la paciencia, tolerancia, energía, el ánimo y la ambición suficientes para insistir y persistir en nuestras metas?

Las respuestas son varias: alivianar la carga, reordenar nuestros pensamientos, establecer la congruencia entre lo que somos por esencia, lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos y, principalmente, elevar nuestra autoestima.

Cuando un edificio es débil y tiene algún riesgo de caer, lo que hacen los ingenieros es reforzar su estructura mediante una inyección de concreto a los cimientos y un esqueleto de acero externo amarrado a ellos. Después del terremoto de 1985 hemos visto algunos ejemplos de ello en varias ciudades del país.

Cuando una de nuestras áreas o pilares carece de la fortaleza suficiente para mantener el equilibrio global, puede derrumbar toda nuestra estructura; por ello hay que revisarlas continuamente.

Nuestra genética, si bien no podemos cambiarla, sí podemos cuidarla y "sacarle jugo", en ella están marcadas nuestras posibilidades y nuestra esencia.

Nuestros hábitos y actitudes podemos mejorarlos o cambiarlos para que nos den mejores frutos.

Nuestra autoestima depende, en el presente, de nosotros mismos, y podemos mejorarla día a día.

Podemos hacer reingeniería en nuestros pensamientos, creencias, valores, sentimientos y emociones. Ampliar nuestra mente y llenarla de ideas convenientes para las épocas que estamos viviendo.

En las siguientes ediciones te daré algunas ideas para fortalecer las diferentes áreas de tu vida personal.

Por: Pepe Couch/revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXV

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