La huelga en “La Jornada”, mal presagio. Parece que solo quedan las Redes Sociales para sobrevivir como “no alineados” al gobierno. Por: Abraham Mohamed/Revista "Candelero". Julio 4, 2017. Uneabasto.com

Lo de la huelga en el diario “La Jornada” no es otra cosa más que el principio del fin de varios, por no decir que de todos los medios de difusión, que critican al Sistema Político y en particular, al gobierno del Presidente Peña Nieto.

La huelga que estallaron ayer los trabajadores de ese periódico, con ligas en la UNAM, calificado de “izquierda” y dizque al servicio de López Obrador, no es otra cosa más que consecuencia del cierre de todas las válvulas de ingreso que tenía para mantener su tarea informativa de marcada disidencia con el régimen actual.

Simple y sencillamente no hubo ya ingresos suficientes para seguir cumpliendo con el pago de salarios a sus empleados, tanto de los talleres como de la redacción, por lo que el Consejo de Administración determinó que se redujeran los sueldos –se habló del 50%-con la advertencia de que quienes no estuvieran conformes podrían renunciar, siendo indemnizados conforme a la Ley.

Sin embargo, los líderes del movimiento de huelga, se negaron a eso y en su pliego petitorio acusaron que en vez de bajarles a ellos su salario deberían bajárselos a los funcionarios de la Empresa Editora y, como no hubo respuesta satisfactoria para tal reclamo, decidieron estallar la huelga.

No está por demás decir que así como se redujeron los ingresos de La Jornada por el cierre de la publicidad gubernamental, en las mismas condiciones se encuentran otros periódicos diarios de los que se pueden considerar como “la morralla” de la prensa escrita, que están cooptados, pero que no reciben lo suficiente para sostenerse. Y ya no se diga de las revistas, semanarios y Diarios Digitales.

Según sabemos, lo máximo que perciben de ingreso, por concepto de publicidad gubernamental esos “diarios morralla”, según convenio, son tres millones de pesos mensuales, los cuales los hace operar con un déficit que está “empobreciendo” a sus dueños.

Los únicos que actualmente se mantienen en regular, no en tan buena situación económica como quisieran, son los editores de los periódicos ya mal llamados “nacionales” porque su circulación no tiene ninguna influencia en los 32 Estados de la República.

Ellos mantienen sus periódicos –que la mayor parte regalan y la devolución se va “al kilo”- porque se han hecho mega millonarios gracias al Sistema y por lo mismo ya forman parte

del Estado Mexicano de Facto, al que obviamente también pertenecen los dueños de las Televisoras y Radiodifusoras que integran el Consejo Nacional de la Comunicación.

Ellos son quienes presumen, se ufanan, de conformar “la Gran Prensa Nacional” al servicio de gobierno de México que nos tiene sumidos en la tremenda crisis que nos agobia, todo derivado de la corrupción, impunidad y delincuencia común desatada por la miseria que cada día aumenta en el país, sin que se vea ninguna posibilidad de que la situación se frene y las condiciones de vida mejoren.

Los auténticos periodistas, los que realmente están o estamos –me sumo a ellos- dispuestos a seguirle siendo útiles a nuestro sufrido y agraviado pueblo, luchamos a brazo partido con todas las carencias habidas y por haber, algunos desde modestas y destartaladas trincheras y otros recurriendo a las benditas Redes Sociales, convencidos de que podemos contribuir a generar ese cambio que a nuestro México le urge.

Repito que la huelga en La Jornada, es el principio de otros cierres de medios, pues la idea es que solo queden operando los que el gobierno quiera, grotescamente envueltos en el estentóreo pregón presidencial de “irrestricto respeto a la libertad de Prensa, de Información y de Expresión” que, como macabro chiflón, corre entre las familias de los más de 200 compañeros periodistas que han sido asesinados y cuyas muertes siguen impunes.

Pero esta lucha ya es imparable, sigue y seguirá, porque los verdaderos periodistas no tenemos miedo a perder la vida por nuestro ideal de ser útiles a México y a los mexicanos.

¡La Patria es primero!

Por: Abraham Mohamed/ Revista "Candelero", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

Regresar a home-page