La imagen de tu negocio. Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Octubre 15, 2013.

En una colonia donde pueden existir varias tiendas dedicadas a lo mismo, tu imagen puede ser el elemento esencial de diferenciación en la mente de los clientes.

La imagen a la que nos referimos es "el conjunto de cualidades que los consumidores atribuyen a una tienda; es aquello que la empresa significa para todos".

Tú y tu negocio, por el solo hecho de existir, proyectan una imagen, la cual se ha ido desarrollando poco a poco en la mente de los clientes. Tu comportamiento, los colores de tu tienda, la cantidad de luz que la ilumina y hasta la forma en que tú te expresas, comunican algo a los que acuden a ella.

La imagen entonces, es la percepción que tienen de ambos, las características que le atribuyen a tu negocio y a tu persona.

¿Sabes tú qué estás comunicando?

¿Seriedad?

¿Formalidad?

¿Profesionalismo?

¿Buen servicio?

¿Bien surtida?

¿Moderna?

¿Agradable?

¿Confianza?


Debes conocer bien lo que piensan tus clientes de tu tienda. Si ya has definido tu imagen con anterioridad debes verificar si lo que opinan es lo que tú pretendías cuando la diseñaste. Si aún no la has planeado, es momento de redefinirla y diseñarla pensando en lo que quieres proyectar a los que te visitan. Una buena imagen ya ganada hay que cuidarla diariamente.

Son varios los elementos que forman la imagen en una tienda como la tuya; desde tu modo de vestir, el cual debe ser mediante un "uniforme", por lo menos un mandil o una playera tipo "polo" siempre limpios y con el nombre de tu tienda, hasta la limpieza del área que está a la vista de los clientes, así como el acomodo de tus productos, los cuales deben estar bien acomodados con el orden que más te convenga y de acuerdo a las sugerencias de tus proveedores.

Si tu tienda tiene un nombre pintado en la fachada, debes tenerlo siempre limpio y visible. Procura no tener productos fuera, en la parte de enfrente; pero si por el tamaño de tu tienda necesitas sacar algunos, procura que estén bien acomodados, que lejos de parecer un estorbo puedan lucirse.

Para ser más competitivo, debes desarrollar una imagen fuerte y así poder diferenciarte de tus competidores.

Por: Editorial revista "El Comercio Tradicional al Detalle". En colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXIII

Regresar a home-page