Tres tipos de inteligencia para resolver problemas. Por: Pepe Couch/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Marzo 1, 2016.

Para poder enfrentarnos a nuestros problemas de una manera eficaz y simplificada, y poder darles una buena solución, presentamos a ustedes una síntesis de lo que Al Siebert nos sugiere en su libro "La Resiliencia, Construir en la Adversidad", información que nos fue enviada por Santiago Moll.

Como el título del libro lo indica, su enfoque es para convertirnos en personas resilientes y poder conseguir "la capacidad de enfrentarnos, de forma saludable, al cambio continuo y recuperarnos rápidamente de un contratiempo o adversidad, saliendo fortalecidos"

La información presentada en este artículo es una de las mejores herramientas que hasta ahora hemos podido investigar para que todos, principalmente nuestros amigos detallistas, podamos aplicar ante los problemas, grandes y pequeños, que tenemos diariamente en nuestro negocio y en nuestra vida personal.

El autor habla de tres tipos de inteligencia, mismas que nos pide no mezclemos porque prácticamente son independientes:

1.- Inteligencia analítica. Este tipo de inteligencia consiste en "hacerse las mejores preguntas para obtener las respuestas que nos facilitarán resolver problemas".

Las preguntas que nos sugiere hacernos son las siguientes:

  • ¿Cuál es el problema?
  • ¿Cuál es su gravedad?
  • ¿Cuál es su urgencia?
  • ¿De cuánto tiempo y de cuánta información dispongo?
  • ¿A cuántas personas implica?
  • ¿Qué deseo?
  • ¿Cuál es mi objetivo?
  • ¿Qué resultado consideraré como satisfactorio?
  • ¿Qué aprenderé?
  • ¿Cómo podré evitar que vuelva a ocurrir?

Respondiendo, lo más objetivamente, a estas preguntas estaremos aplicando nuestra Inteligencia Analítica.

2.- Inteligencia Creativa. Esta consiste en resolver problemas a partir de ideas o soluciones poco habituales.

La inteligencia creativa no se centra en el análisis para resolver problemas, sino más bien en sensaciones o intuiciones que posibilitan la creación de nuevas e imaginativas soluciones. Es lo que en la actualidad se resume con esta cita: "Se puede llegar a una solución creativa cuando se deja de pensar en resolver un problema concreto".

Podrías pensar que este tipo de inteligencia está reservada a las grandes mentes y a los grandes inventores; sin embargo, todos tenemos la capacidad para usarla, en la solución efectiva para resolver nuestros problemas; sólo es cuestión de entenderla y aplicarla.

Para lograr esto el autor nos sugiere que primeramente entendamos todos los detalles del problema y aprendamos a observar muy atentamente.

También nos pide que nos olvidemos de usar el pensamiento consciente y tratemos de resolver los problemas como si estuviéramos jugando.

Aquí nos sugiere hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Qué sucedería si lo mirase desde otra perspectiva?
  • ¿Cuántas maneras hay de manejar esta situación o problema?
  • ¿Qué tiene de divertido el problema?

Empieza a hacer preguntas con la siguiente fórmula: ¿Qué sucedería si...?

Un siguiente paso es alejarnos del problema en cuestión "mediante pausas", dando un paseo o escuchando música y volver otra vez a él.

No debemos olvidar que si queremos solucionar problemas con esta técnica emitiendo juicios de valor, estaríamos poniendo "barreras a posibles soluciones"

"El pensamiento cerrado es el peor enemigo de la solución creativa porque tal y como dijo Ken Keynes Jr.: No es posible aprender lo que uno cree que ya sabe".

3.- Inteligencia Práctica. Para aplicar esta técnica es necesario "alejarse emocionalmente del problema", ya que sin emocionarnos podremos ver la realidad que ocurre en el momento del problema. Si discutimos y nos rebelamos contra la realidad del contexto del problema no podremos darle una solución práctica al mismo.

Esta técnica ayuda a resolver problemas de forma práctica y nada tiene nada que ver con un IQ alto, es más cuestión de Inteligencia Emocional.

¿Por qué nos conviene usar esta técnicas para resolver problemas? Partiendo de la base de que todos tenemos o hemos tenido problemas, el autor asegura que "dichos problemas son causa de emociones negativas", lo que hacen disminuir nuestro nivel de inteligencia, y con esto perdemos nuestra capacidad para encontrar soluciones efectivas.

Finalmente el autor nos explica que resolver problemas nos hace más fuertes, en todos los sentidos; nos hace estar más contentos, reforzando nuestro "auto concepto" y podremos ayudar a otras personas, y lo más importante podremos convertir en oportunidades cualquier problema.

Ojalá te sea de utilidad esta información. Hasta pronto.

Por: Pepe Couch/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

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