Justicia sin gracia, para Javier Duarte Por: Abraham Mohamed. Julio 18, 2017. Uneabasto.com

Cuatro órdenes de aprehensión y ocho delitos enfrentará Javier Duarte en México.

Puede estar entre 20 a 30 años en prisión si “El Santo Mayor” al que se ha encomendado, no le hace el milagro de que se atenúen sus culpas.

Conozca su situación legal:

1º.- Delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, considerados delitos graves, cuya penalidad es de 20 a 40 años de cárcel y por lo que ya, al ser extraditado de Guatemala donde fue detenido el pasado 15 de Abril y llegar al país, de inmediato fue ingresado al Reclusorio Norte de la CDMX para quedar a disposición del Juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio que ahí se encuentra y que fue quien libró la orden de aprehensión en su contra a solicitud de la PGR.

No está por demás apuntar que el detenido amerita prisión preventiva de oficio por la gravedad de los delitos que se le imputan.

Abundando en información, le diré que la PGR le ha incautado a Duarte 112 cuentas bancarias, 5 empresas dedicadas a diversas actividades y asegurado cuatro propiedades. Por cierto se le ha reintegrado al Gobierno de Veracruz una parte de lo recuperado y se le reintegrarán más de esos $35 mil millones que “esfumaron” Javier Duarte y su pandilla de los recursos públicos.

2º.- Por Delitos Electorales, también el ex gobernador veracruzano responderá al Juez de la causa que encontró elementos suficientes para dictar orden de aprehensión para él y otros ocho funcionarios a solicitud de la (Fepade) Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales cuyo titular es Santiago Nieto Castillo, pues hay pruebas de que violaron el Art. 7 Fracc. IV de la Ley respectiva al obstaculizar funciones electorales durante su función gubernamental.

No pudimos obtener información sobre los demás implicados por la secrecía prevaleciente, ni tampoco la penalidad del caso, pues eso se sabrá hasta que el Juez agote el proceso y defina su situación jurídica. Este asunto obviamente, también se llevará a cabo en la CDMX.

3º.- Se infiere que hasta en tanto Javier Duarte y coacusados no cumplan con lo que determine el Juez Federal de la causa en la CDMX, el Juez de Control del Juzgado de Proceso y Procedimiento Penal Oral de Xalapa que también giró dos órdenes de aprehensión en contra del ex gobernador, tendrá que esperar para procesarlo a él por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento del deber legal, peculado, tráfico de influencias y coalición, y a los demás de la pandilla por los cargos que les impute la Fiscalía del Estado.

4º.- Por el desarrollo que lleva el “Caso Duarte”, creo que para el próximo período de sesiones del Congreso de la Unión que inicia el 1 de Septiembre, puede reactivarse la demanda para desaforar a los ahora diputados federales, Tarek Abdalá quien fue Tesorero del Estado y participó en malversación de fondos por más de $20 mil millones y Alberto Silva “El Cisne” que hizo pingües negocios como titular de Sedesol estatal y luego como Coordinador de Comunicación Social siguió enriqueciéndose al “hacer operaciones” con empresas fantasmas para birlarse más de $ 4 mil millones de pesos, por lo que también su antecesora en el cargo, Gina Domínguez, ya está encarcelada.

El colmo para su ex patrón Javier Duarte es que mientras él está en prisión, ellos disfrutan de libertad y de los millones de pesos que “ganaron” gracias a él, por lo que no es de dudarse que, vaya a soltar pruebas en su contra, por la ingratitud que según trasciende, le han demostrado al desmarcarse públicamente de su amistad.

Tanto Alberto Silva como Tarek Abdalá, según la Fiscalía de Veracruz, deben estar en prisión, como está desde ayer 17 de Julio “El Jefe” Duarte en el Reclusorio Norte de la CDMX y en el penal de Pacho Viejo de Coatepec están encerrados:

Arturo Bermúdez Zurita, ex Secretario de Seguridad Pública, desde el 4 de Febrero, acusado de enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias.

Francisco Valencia García, ex Secretario de Comunicaciones y ex director de la Comisión Estatal del Agua, ingresó al penal el 31 de Marzo acusado de peculado, abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal, tráfico de influencias y coalición. Causó un daño patrimonial por $25 millones.

Mauricio Martín Audirac, ex Secretario de Finanzas y Planeación está en la prisión desde el 29 de Marzo, acusado de coalición. Hizo transas de miles de millones de pesos con Carlos Aguirre quien también fue funcionario en Sefiplan y que aún está en serias dificultades legales.

Flavino Ríos Alvarado quien fungió como gobernador interino solo por 48 días para terminar el mandato constitucional al sustituir a Javier Duarte que pidió licencia para huir, también fue encarcelado en Pacho Viejo el 12 de Marzo acusado de tráfico de influencias, abuso de autoridad y encubrimiento por ayudar en su fuga a Duarte al facilitarle un helicóptero del Gobierno del Estado. Le fue bien, porque un Juez tomando en cuenta que sus delitos no eran graves y también por su avanzada edad y delicada salud, un mes después, el 11 de abril, le concedió seguir su proceso en libertad.

Leonel Bustos Solís, ex director del Seguro Popular quien fue encarcelado el 20 de Enero por el desvío de recursos públicos por $2,300 millones, solo estuvo preso 11 días porque gracias a un Amparo contra la detención preventiva obtuvo su libertad porque el delito cometido no es grave y puede seguir su proceso en libertad. Ese dinero se malversó en 23 transferencias que hicieron de los fondos del Seguro Popular a Sefiplan y ahí se encargaban de escamotearse las enormes sumas de dinero.

Gina Domínguez que fue antecesora de Alberto Silva en la Coordinación de Comunicación Social, duerme en una celda de Pacho Viejo desde el 20 de Mayo porque en el tiempo que estuvo en el cargo, “se bailaron” casi mil millones de pesos con empresas editoriales y publicitarias fantasmas y “El Cisne” Silva, al relevarla, en vez de frenar el robadero, ¡lo aumentó!

Todo esto lo tiene plenamente comprobado la Fiscalía del Estado, por lo que está sobre “El Cisne” para encarcelarlo y obligarlo a regresar lo que saqueó igual que Gina.

En la redada de rateros, cayó un empresario. El es César Morando Turrent a quien el entonces Secretario de Salud, el corrupto Juan Antonio Nemi Dib hombre del primer círculo de amigos del matrimonio Javier-Karime, lo protegió en la construcción de la Torre Pediátrica de Boca del Río soltándole dinero a pesar de registrar la obra retrasos y graves inconsistencias. En pocas palabras, ese hospital infantil está muy mal malhecho, con el enorme riesgo que representa.

Le quiero decir que Nemi Dib ya había sido exhibido como corrupto, pues siendo director del DIF estatal, bajo el mando de Karime, la esposa del gobernador Duarte, creó “empresas fantasmas” para robarse dinero con supuestos contratos de diversa índole.

El escándalo lo hizo renunciar al cargo, pero no se procedió legalmente en su contra, sino que al contrario, la protección llegó al extremo de que el entonces gobernador Duarte lo hizo su Secretario Particular. De ahí pasó a la Secretaría de Salud y ante la escandalera que se armó por el foco de corrupción que se prendió ahí, hasta con los medicamentos adulterados, ¿recuerda? también renunció y sus protectores Javier y Karime lo convirtieron en ¡titular de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública! donde finalmente permaneció hasta que el gobernador salió huyendo del Estado, igual que como ahora lo hizo él.

¿Qué cuánto se robaron del Sector Salud en Veracruz en el gobierno de Duarte?

Francamente no se sabe, pero fueron muchos, muchos millones de pesos.

Ya veremos cómo se aplicará la Ley contra esta banda de cínicos rateros.

Y se justifica el gran gusto por el balompié; es un deporte tan noble que se puede jugar en cualquier parte, y en todo mundo lo puede practicar. Más allá de las diferencias sociales y económicas o de la pobreza extrema de muchos, “todos se unen a partir del placer por el futbol”; por supuesto son los jóvenes los más aficionados.

Para muchos mexicanos es, por momentos, más importante que cualquier religión. Es cierto esto; hace unos domingos me llevaron a misa de 12 hrs., donde escuché al sacerdote quejarse de que la gente prefería ir al futbol que a misa; y cómo no se iba a quejar, si la canasta de las limosnas se ve casi vacía en esos días.

Hace unas semanas me tocó ver en Guadalajara la euforia tan grande de muchos tapatíos por el campeonato de su equipo en la Liga MX. Mucha alegría en toda la ciudad.

Ese comportamiento es muy normal en el futbol, cuando el fanatismo por nuestro equipo es mayúsculo, el impacto personal y social porque nuestro equipo gane o pierda es de admirarse.

Cuando nuestro equipo gana lo festejamos con una euforia tan grande como si se hubiera ganado un campeonato mundial. Y no es solamente que nuestro equipo haya ganado, es el sentimiento que nos invade como si nosotros personalmente hubiéramos ganado, como si nosotros hubiéramos estado en la cancha y hubiéramos anotado los goles. Nos sentimos realizados y todo lo demás no importa.

Por: Abraham Mohamed / Revista "Candelero", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

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