La adicción al alcohol, por Regina Kuri. Diciembre 6, 2011.

La adicción al alcohol y otras drogas no son un vicio, ni un hábito mucho menos o un problema pasajero que se pueda controlar. Es una enfermedad física, primaria (que no es consecuencia de otra) que está comprendida por diversos factores psicosociales, individuales, familiares, genéticos, todos estos influyen en algún porcentaje pero no la determinan.

Hablando en particular del factor genético, se han hecho estudios en animales como ratas en dónde se les proporciona cierta dosis de anfetamina, cocaína y alcohol hasta volverlas adictas y así mismo poder evaluar su comportamiento y el de sus críos, sin embargo estos estudios aún no llegan a ser asertivos en su totalidad.

Por otro lado, también se han hecho estudios en Estados Unidos llamado COGA (Colaboration on the Genetic of Alcoholism) con seres humanos en dónde se intenta detectar el gen para poder aislarlo y desarrollar una vacuna que inhiba las sensaciones del alcohol. Sin embargo tampoco se ha llegado a una conclusión efectiva puesto que han descubierto que el alcohol actúa en distintas áreas del cerebro.

Lo que es un hecho es que la tolerancia es un síntoma de alcoholismo, es decir que se debe ingerir más sustancia para poder obtener el efecto deseado. Cuando una persona hace abuso del alcohol, su genética se altera lo que provoca en las generaciones de abajo que éstos desarrollen esa misma tolerancia cuando entran en contacto con la sustancia. Marc Schukit de la Universidad de California hizo un estudio en donde invitó a 430 hijos de alcohólicos junto con el mismo número de personas cuyos padres no lo eran, a tomar un par de copas. Ahí midió la modificación cerebral y hormonal ante el efecto de la sustancia y descubrió que el 40% de los hijos de padres alcohólicos casi no habían tenido alteración alguna (presentaban tolerancia) y el 10% en el otro grupo. Volvió a reunir los grupos 10 años después y sacó la muestra que el grupo de hijos de alcohólicos había tenido el doble de riesgo de desarrollar alcoholismo. Quiere decir que según Schukit el factor genético influye entre un 40 y 60% y se acompaña con otros factores como los ambientales o sociales para desarrollar la enfermedad.

No se sabe aún qué factores sean más influyentes que otros, quizá el factor genético sea un disparador importante a la hora que el individuo comienza a consumir, sobre todo a edades tempranas puesto que presentará tolerancia pero tampoco es determinante. Mayor tolerancia, mayor consumo, mayor pérdida de control y desde luego síndrome de abstinencia. Si la persona cae en esos síntomas es muy probable que haya cruzado la línea y se haya ganado una enfermedad incurable y progresiva como lo es el alcoholismo.

Es muy importante sobre todo en el hogar donde hay alcoholismo en los padres, contrarrestar éste factor genético con buenos factores protectores. Retrasar la edad de inicio de consumo, tener buenos canales de comunicación, establecer límites asertivos y promover estilos de vida saludables a través de tener actividades familiares.

Por: Regina Kuri, en colaboración para Uneabasto.com® Todos los Derechos Reservados. Para leer más contribuciones de Regina Kuri, entra a su blog del periódico El Universal: http://blogs.eluniversal.com.mx/girando
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