¿Malas caras…? Cuidado con las actitudes! Por: Pepe Couch. Noviembre 26, 2014.

Cuando te hablamos de SERVICIO AL CLIENTE nos referimos no sólo a la rapidez, calidad en los productos, orientación, aclaración de dudas, aceptación de devoluciones, etc., sino también a la forma en la que proporcionas estos puntos.

La modulación de nuestras palabras, la cara que ponemos cuando atendemos, principalmente, son aspectos que proyectan lo que traemos dentro de nosotros; concretamente nuestro interés humano por el cliente.

Nos ha pasado muchas veces que al ir al departamento de Servicio al Cliente de las tiendas grandes, ya sabemos cuáles, efectivamente nos atienden, pero lo hacen con una actitud como si les molestaran los clientes, como expresando que serían más felices si no hubiéramos ido con ellos; hemos pensado que quizá sería mejor que en ese departamento nos atendiera un robot, al menos de éste no esperaríamos más que frialdad.

Los dueños de tiendas medianas y grandes, la mayoría de las veces no están en su negocio y a sus empleados pocas veces les interesa una atención cordial y sonriente, la razón principal es que no son ellos los dueños. Ese es uno de los aspectos que tienes como ventaja, que tú, como propietario y por estar la mayor parte del tiempo en tu tienda, puedes manejar mejor.

Además de entrenar y educar a tus empleados de acuerdo a tus políticas internas, deberás tener un sistema de chequeo, el cual podría ser el llenar un sencillo cuestionario de cómo lo atienden o como se siente al ir a comprar a tu tienda. Dos o tres preguntas, cuyas respuestas te darán información para mejorar el servicio en tu negocio y ser más competitivo.

La verdad, es difícil estar sonriendo siempre y en todo momento, pero piensa en los siguientes aspectos: una buena cara es una caricia, y en un momento determinado, puede fácilmente sustituir algunos aspectos en los que pudieras estar abajo de la competencia, como el tamaño de tu tienda, la falta de algunos productos, etc.; además, existe mucha necesidad de este tipo de caricias en la sociedad.

Si tienes empleados, o familiares en el negocio que trabajan como empleados, debes cuidar mucho las actitudes que acostumbran dar a los clientes, porque esa sería tu ventaja competitiva, ese sería el aspecto por el cual muchos clientes acudirían a tu tienda en vez de otra de tu competencia.

Por: Pepe Couch. Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXIV

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