Las manifestaciones de maestros en la Ciudad de México. Se han ensañado con los habitantes del D.F. Por: Editorial revista Candelero. Octubre 8, 2013.

Se han ensañado los sedicentes maestros con los habitantes de la Ciudad de México que no tenemos ninguna injerencia en las demandas que reclaman al gobierno.

Ya van para dos meses que con sus plantones y marchas que realizan cuando se les pega la gana, desquician a la ciudad con los enormes perjuicios económicos y problemas que causan y afectan a cientos de miles de personas inocentes que también tienen necesidad de trabajar para comer.

¿No se darán cuenta que con eso en vez de generar simpatías por su causa, lo que han provocado es rechazo y hasta odio social? ¿No se darán cuenta que la reclamación básica que hacen y que es la abrogación de la reformada Ley Educativa es una causa perdida porque ya está promulgada y para derogarla tendría que reformarse otra vez la Constitución lo cual no ocurrirá porque hay el convencimiento generalizado de que la Reforma Educativa es fundamental para actualizarnos y mejorar la enseñanza lo cual permitirá desarrollarnos mejor?

¿Hasta cuándo va a seguir esto? ¿Hasta dónde quieren hacer que llegue el problema tanto los dizque maestros, como las autoridades federales, de la Ciudad de México y los gobernadores de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán principalmente que fueron los incubadores del problema? ¿Será que dentro de la estrategia de los provocadores que ahora tienen como cuartel general el Monumento a la Revolución -después de haber sido desalojados del Zócalo -sin heridos, menos muertos- es que se repita una matanza como la del 2 de Octubre del 68?

Desde aquí y ahora, rogamos porque eso no ocurra. Sin embargo insistimos en que ya debe encontrársele una solución a este problema que daña al corazón del país que es ésta Ciudad de México, ¡Capital de la República! que sigue en poder de ese grupo que evidentemente, tiene contra la pared a todas las autoridades. Es insensato que las partes se mantengan en una postura radicalizada.

Para negociar, alguna tiene que entrar en razón y ceder en algunas pretensiones o posiciones para así poder avanzar y encontrar una solución conveniente.

Por lo que se observa, dentro del marco del Derecho y del entendimiento, es que los auténticos profesores, demuestren su vocación y retornen a las aulas ajustándose a la nueva norma para ejercer su trascendental y respetable labor de la enseñanza.


Deben aceptar que no se puede ir contra la Ley y que su norma ya está definida en la nuestra Carta Magna y que ésta no se reformará para satisfacer sus demandas de recuperar todas las prebendas que disfrutaban, como cobrar sin trabajar "por estar comisionados a su Sindicato" ; de "heredar" sus plazas a sus parientes aun cuando no fueran maestros; que les paguen sus sueldos sin dar clases y que no los evalúen para certificar si están o no capacitados para enseñar a los alumnos.

Esto a pesar de que se les da la oportunidad de presentar hasta por tres veces el examen de evaluación y, si no lo pasan, solo se les cambiaría el aula por un puesto administrativo pero dándoles todavía capacitación para que posteriormente volvieran a ser examinados para retornar a dar clases.

Eso es lo que no aceptan los sedicentes maestros y por eso están en rebeldía. Demuestran con su actitud que no tienen vocación como maestros y por lo mismo, lo que menos les importa es educar. De otra manera estarían preocupados por los millones de niños que están sin clases.

¿Hasta cuándo entenderán que ya los padres de familia y el resto de la Sociedad a la que tanto han agraviado ya les perdió el respeto? ¿Hasta cuándo seguirán con su inútil lucha?

¡Represión no, pero solución sí…..!

Por: Editorial revista Candelero. En colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXIII

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