México no está para festejar nada, aunque estemos en el "Mes de la Patria". Editorial revista "Candelero". Septiembre 22, 2015.

Los gritos de júbilo por la libertad que debió el pueblo soltar a todo pulmón el pasado 15 de Septiembre se tornaron en gemidos de llanto porque la Nación sufre.

Y sufre porque es víctima de todo tipo de atrocidades que van desde la miseria, la inseguridad, la discriminación, la violencia, la corrupción, la impunidad, la infamante desigualdad, la injusticia y la cínica actitud de muchos de sus gobernantes que recurren a la mentira, a la simulación y al abuso del poder para continuar su nefasta depredación del patrimonio nacional.

El Presidente Peña Nieto tiene que aplicar, en serio, sus medidas de corregir el rumbo, porque si no, su gobierno va al desastre y llevará al desastre también a la Patria.

Al iniciar este 1 de Diciembre su cuarto año de gobierno, el señor Presidente habrá de tener listo todo lo necesario para proceder al cambio que viene anunciando desde el principio de su mandato, hace tres años.

Los mexicanos sabemos que lo que ha logrado se lleva su tiempo y que, conforme a lo que se vive en este mundo globalizado, hay que vencer presiones externas para proseguir con los planes y programas que se proyectan al asumir el poder. Pero también hay que apuntar, que tres años, la mitad del período de gobierno, es tiempo más que suficiente para que empiece a notarse el cumplimiento de lo ofrecido y mejorar la vida de la gente.

Y más cuando las crisis provenientes del exterior y que nos impactan, agudizan más las crisis nuestras que nos agobian.

No se sabe aún con pruebas que lo confirmen, si quienes conforman el Gabinete del Presidente de la República sean capaces o no para el desempeño de su función y, aunque hizo recientemente algunos cambios, tras analizarlos se llega a la conclusión de que solo fue una especie de gatopardismo con lo que no se resolverá nada de lo que no se ha atendido, como debe de ser, en los tres años que han transcurrido de su gobierno.

Pero lo más delicado para el Presidente Peña Nieto, como si tuviera una bomba bajo su escritorio en Los Pinos, es el tema de los desaparecidos normalistas de Ayotzinapa, caso del que todo mundo está pendiente de que se esclarezca como debe ser.

Y es precisamente en estas fechas, en el "Mes de la Patria", los días 26 y 27 de éste Septiembre en que se cumple un año de que se los llevaron y desaparecieron ¿policías municipales, estatales, federales, mafiosos y militares? quienes además contaron con la complicidad de funcionarios de gobierno de todos los niveles, municipal, estatal y federal.

Y si realmente el Presidente Peña Nieto tiene la voluntad política de recuperar la confianza de los mexicanos en las instituciones para llegar a la reconciliación nacional, habrá de apoyar, no solo de palabra, sino con instrucciones precisas, con su debido seguimiento, para que esto se aclare y que México deje de estar considerado en el mundo como un peligroso país mafioso donde no hay garantías para nadie.

En Candelero pensamos, creemos y confiamos en que el Presidente Peña Nieto tiene la enorme fortuna de contar con un pueblo noble que, pese a todo lo que pasa, en medio de sus gemidos de llanto puede todavía alcanzar a gritar "¡México….creo en ti".

Por: Editorial revista "Candelero", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXV

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