Hagamos lo nuestro, no nos quedemos sin agua. Por: George Mendez/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Marzo 20, 2018. Uneabasto.com

Te imaginas una mañana, que después de levantarte, vayas al baño a hacer tus necesidades fuertes, “del dos”, y no haya agua en el tanque. ¿Qué harías tú? ¿Echarle refrescos, cervezas o agua de garrafón?

Ya desde hace décadas nos han dicho “el agua es un recurso muy escaso, se está acabando y, de seguir con los mismos niveles de consumo, llegará el momento en que careceremos de ella”; pues bien, ese momento ya empezó a suceder.

Y esto es un problema mundial. Hemos oído acerca de los problemas de agua que tiene Ciudad del Cabo en Sudáfrica, donde desde febrero pasado está limitada a 50 litros diarios por persona, cuando en Alemania, por ejemplo, el promedio es de 130. Como referencia, “México es uno de los países que más consume agua por habitante en el mundo”, con un promedio diario de 366 litros.
Ciudad del Cabo es la primera ciudad en el mundo que, prácticamente se queda sin agua, pero hay otras que le pueden seguir en el corto plazo si no toman las medidas pertinentes ahora. Algunos especialistas en este asunto, hablan que ciudades como Londres, Pekín, Sao Paulo, Moscú, El Cairo, Estambul, entre otras, tendrán los mismos problemas que Ciudad del Cabo entre 2025 y 2030 (12 años cuando mucho).

Las causas, unas más que otras, son las mismas que en CDMX. Hace poco nos enteramos que en Iztapalapa la gente estuvo a punto de llegar a la agresión, a los bloqueos de calles y al secuestro de pipas, pues está desesperada por la falta de este líquido. Llevaban ocho días haciendo largas filas en espera de un carro tanque, sin resultado alguno.

Esto último lo ocasionó la ruptura de los tanques que abastecen a las delegaciones Iztapalapa, Tláhuac y Xochimilco debido al sismo del pasado 19 de septiembre; pero esto sólo detonó un problema latente, lo que indica que nos hacemos más vulnerables. En muchas otras colonias de la CDMX también resienten este problema, sobre todo en temporadas de estiaje.

Las autoridades se han visto rebasadas ante todos los aspectos con los que están batallando.

• Aumento de la demanda. El crecimiento de la población en los municipios aledaños a CDMX demanda mayor cantidad del líquido, afectando su llegada a esta ciudad.

• Evaporación. Un alto porcentaje del agua de los ríos, presas, lagos, etc., se evapora, sobre todo en épocas de calor.

• Fugas. Los sistemas de agua potable son muy antiguos; el tiempo y la presión de autos y camiones en las calles por donde están instalados, han roto las tuberías y tienen muchas fisuras por donde se fuga el agua. Cálculos oficiales reconocen pérdidas de hasta el 40% del agua que se envía para el consumo doméstico.

Falta de mantenimiento a los sistemas de agua potable. El agua tiene un alto subsidio en este país, y la escasez de recursos económicos, entre otras cosas, provoca una desatención en el mantenimiento de tuberías y canales.

Problemas culturales/desperdicios. Los hábitos en el consumo de agua hacen usar mucha más de la estrictamente necesaria; el bañarse con la regadera siempre abierta y el rasurarse mientras dura el baño, llegan a consumir hasta tres veces más de lo que racionalmente pudiera gastarse.

• Sequía. El calentamiento global está ocasionando cambios en el clima, provocando que en ciertos años y en ciertos lugares llueva menos que otros.

• No se han hecho suficientes pozos de absorción para captar y aprovechar el agua de las lluvias y evitar que toda se vaya al drenaje de aguas negras.

• Crecimiento vehicular. Actualmente, tenemos el doble de autos que hace 10 años y que pudiéndolos lavar con una sola cubeta de agua, muchos siguen haciéndolo a manguerazos.

La ironía de la naturaleza. Un planeta cubierto de agua en sus 2/3 partes, y sólo el 3% de ella es dulce. Aunque ya hay tecnología para desalinizar el agua de los mares, sus altos costos hacen que estos sistemas aún no se generalicen para dar un servicio masivo.

Resumen: Batallamos con problemas culturales, sociales, económicos, tecnológicos, estructurales, climáticos, etc.. Con toda seguridad, los gobiernos no podrán remediar este asunto a menos que lo hagamos los usuarios directamente.

La escasez de agua va a ser más grave, los gobiernos se verán en la necesidad de aumentar su precio y aún así, será limitada para la mayoría de la gente. Tenemos que mejorar nuestra conciencia respecto al uso y consumo del agua, hacer un uso más racional.

Nos va a doler el bolsillo, pero va a llegar un momento que el agua podría ser más cara que la leche o las chelas. ¡Ja ja!

Estimados lectores de Uneabasto, te invitamos a cuidarla. Aquí algunas recomendaciones:

No le jales al baño cuando sólo haces pipí, solamente cuando haces “del dos”.

• Toma baños cortos y mientras se regula la temperatura, capta el agua de la regadera para reutilizarla.

Cierra la llave mientras te lavas las manos, los trastes o te rasuras.

Cuando te laves los dientes usa un vaso con agua para enjuagarte.

Para lavar tu auto, patio o banqueta, con una cubeta de agua es suficiente.

Por: George Mendez/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los Derechos Reservados MMXVIII

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