No hay problemas, sólo oportunidades. Editorial Uneabasto.com. Marzo 15, 2016.

Dado el panorama que se está viviendo en el mundo respecto a la economía de diversos países, quiero en esta ocasión hacer hincapié sobre los ciclos económicos; esto con el único fin de que podamos tranquilizarnos un poco, viéndolos como algo natural.

Me refiero a las "fases por las que pasan todos los acontecimientos o fenómenos y que se suceden periódicamente después de determinado tiempo, repitiéndose en el mismo orden.

Al igual que los productos que vendemos en nuestra tienda, el sistema económico que vivimos en el mundo presentan un ciclo de vida: introducción, desarrollo, madurez y declinación.

En estos momentos nuestros dirigentes nos dicen que todo va bien en México, pero oímos en las noticias de todos los problemas que están viviendo otros países; esta información contradictoria a muchas personas nos llena de incertidumbre.

Económicamente hemos vivido desde siempre ciclos de auge y de crisis, de siembra y cosecha, eso deberíamos entenderlo bien y aceptarlo.

La naturaleza nos pone el ejemplo, el ciclo de las estaciones del año, el ciclo solar (noche y día), nuestros ciclos biológicos (dormir y levantarse), etc."

Todos estos ciclos responden a lo que algunos llaman "la ley de la polaridad" de la vida; es decir, la eterna dualidad en la que nos contextuamos.

Al igual que un péndulo que a partir de una posición de equilibrio puede oscilar hacia un lado y luego hacia el otro, así se mueven los acontecimientos en nuestra sociedad.

Los puntos extremos en los aspectos económicos son los tiempos de auge y de crisis, estos últimos ya los hemos vivido varias veces en México. Las crisis económicas más fuertes, que yo recuerde, sucedieron en 1977, con López Portillo, 1983 con Miguel de la Madrid y 1995 con Ernesto Zedillo, que afectaron la mayoría de los sectores económicos.

Por: Editorial Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

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