Unos pagamos por otros. Por: Juan José Ceballos/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Diciembre 13, 2016. Uneabasto.com

Hace cinco años, cuando saqué mi primer pasaporte acudí a la oficina correspondiente para preguntar acerca de los requisitos necesarios, las acciones que tenía yo que hacer para obtenerlo y el tiempo que tardaría. Era mi primera vez que iría a viajar al extranjero, aquí nomás a Costa Rica.

Ya llevaba lo que intuía que era necesario. En esa ocasión me atendieron y una hora después, del mismo día, salí con el documento requerido..

En octubre pasado, cuando faltaban 15 días para vencerse mi pasaporte, quise hacer lo mismo; acudí, me acerqué a presentar mis documentos para su renovación, pero ahora me dijeron que tenía que hacer cita; "bueno pues hágamela", les dije, esperando que la misma fuera en dos o tres días máximo, como con mi médico particular; pero resulta que no porque tenía que hacerla por teléfono.

Ese mismo día me comuniqué al teléfono que me dieron en esa oficina, y para variar, tuve que hacer varios intentos porque, o estaba ocupado o no contestaban. Cuando al fin alguien se dignó en levantar el teléfono para contestar, y después de explicar mi requerimiento, me dieron la cita, 20 días después, cosa que afectaba pues yo requería viajar a los siguientes 10 días.

Cuando se cumplió el plazo que me dieron, volví a acudir a la misma oficina, para continuar los trámites. Después de pagar 195 pesos, hacerme ahí mismo las fotos y llenar una solicitud, me dijeron que me la darían en 20 días más.

Les pregunté que cómo podía hacerle porque necesitaba mi nuevo pasaporte; tenia yo que viajar en 8 días más. "Pues nada", dijeron que no podían hacer nada, que esas eran las nuevas disposiciones.

Total, que desde el momento que hice la cita a que pude tener mi nuevo pasaporte pasaron casi dos meses, y lo peor, se quedaron con mi pasaporte anterior.

Entiendo que las cosas están cambiando, que deben cambiar para mejorar. Entiendo, también, que las nuevas reglas para sacar o renovar un pasaporte, son por seguridad nacional, o de ellos, quizá. Quieren tener un mayor control sobre la gente que sale del país.

Me quedé con un muy "amargo sabor de boca", tuve que posponer mi viaje, pero pienso que en varios lugares los procedimientos han cambiado por influencia directa de la delincuencia organizada, que se mueve a nivel internacional.

Sin embargo, este es un caso más, de los muchos que vemos a diario en las calles, manifestaciones, asaltos, etc., en que las mayorías, "los buenos" tenemos que padecer por las cosas que hacen los "malos". Es algo así como un "daño colateral", donde unos estamos pagando por otros.

¿Qué nos queda hacer? ¿Practicar la tolerancia, aceptarlo, acostumbrarnos a las nuevas circunstancias?

Quizá también "los buenos" deberíamos hacer nuestras propias manifestaciones, u otras acciones, para exigir a las autoridades que combatan con mayor eficacia a la delincuencia.

¿Tú qué sugieres, estimado detallista?
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Queremos publicar todos los casos como éste, así como las sugerencias que nuestros lectores nos hagan llegar; algo así como una comunidad de comerciantes detallistas, con las experiencias que hayan tenido sobre nuevas disposiciones oficiales en oficinas de gobierno y/o algunas propuestas para disminuir los riesgos en nuestras tiendas.

Por: Juan José Ceballos/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

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