Pensamiento estratégico. Por: Diana Ohana/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Septiembre 9, 2014.

Recordemos que el estratega piensa de forma compleja, pues el blanco de su esfuerzo hacia la comprensión es siempre la totalidad de los fenómenos y procesos, nunca una de sus partes aisladas. La mente del estratega se concentra en:

1.- Ver lo que los otros no ven.

- Encontrar conexiones entre cosas aparentemente desconectadas.
- Reconfigurar lo obvio, para permitir posibilidades nuevas pero no tan obvias.
- Encontrar ángulos todavía inexplorados en los análisis especializados.
- Generar preguntas que exploran aspectos todavía inexplorados.
- Comprender el contexto como un gran rompecabezas que necesita ser armado.

2.- Pensar contextualmente: El contexto es la base del pensamiento sistémico, pues es constituido por las redes de relaciones que forjan la dinámica del todo. Así, el contexto ofrece siempre las mejores pistas para uno comprender por qué un problema ocurre en la forma como ocurre, y para imaginar cuál alternativa de solución es más apropiada para manejar el problema en armonía con la realidad local. En este sentido, es más fácil comprender un problema estudiándolo en su propio contexto que aisladamente, lejos de las interacciones contextuales que lo generan.

3.- Pensar diferencialmente: Niveles sistémicos diferentes corresponden a niveles diferentes de complejidad. A pesar de que todo está conectado a todo, existen niveles sistémicos distintos de complejidad. Un sistema complejo es siempre constituido por subsistemas más sencillos, al mismo tiempo que está conectado a otros suprasistemas de mayor complejidad. Por ejemplo, una organización de desarrollo es integrada por varios subsistemas (financiero, de planificación, etc.), mientras integra otros suprasistemas, como la matriz nacional de organizaciones de desarrollo, el sistema de servicios de un determinado sector, etc. Estos diferentes niveles sistémicos articulan conjuntos de relaciones cuantitativa y cualitativamente diferentes.

4.- Pensar intencionalmente: Los sistemas neutrales no existen; hay siempre valores y propósitos. Todo sistema existe en torno a un propósito. Los sistemas sociotécnicos tiene un propósito superior, cuya identidad revela un conjunto de valores, explícitos e implícitos, en torno a los cuales varias premisas son establecidas, como intermediarias entre dichos valores y los compromisos que permiten alcanzar el propósito del sistema.

Por: Diana Ohana/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". En colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXIV

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