Operará el PRI como Tribunal de Inquisición Política. Fernando Elías Calles es el Inquisidor Mayor desde la Comisión Nacional de Justicia Partidista. Por: Abraham Mohamed/Revista Candelero. Octubre 4, 2016. Uneabasto.com

A partir del lunes 26 de Septiembre, por instrucciones de su nuevo líder Enrique Ochoa Reza, el PRI funcionará al través de la Comisión Nacional de Justicia Partidaria que preside Fernando Elías Calles, como si fuera un Tribunal de Inquisición Política, que en esencia persigue lo mismo que perseguía el Tribunal de la Santa Inquisición.

Nomás para que se dé una idea del alcance de esta estratagema recreada por el astuto dirigente nacional priista, le recordare lo siguiente:

El Tribunal de la Santa Inquisición fue un tribunal eclesiástico, establecido para inquirir y castigar los delitos contra la fe y se convirtió en el símbolo de la arbitrariedad y la brutalidad en nombre de Dios y de la Iglesia Católica.

Contrariamente a lo que se lee en muchísimos textos, la Inquisición no nació para perseguir a los herejes (llamados cataros en la Edad Media) en cuanto se apartaran de la doctrina de la Iglesia. No, la Inquisición nació para perseguir a los herejes en cuanto se convertían en delincuentes políticos, es decir, traidores al rey y en personas que subvertían el orden político y social que imperaba en esa época.

Los reyes de Francia y Alemania allá por el Siglo XII-XIII le sugirieron al Papa que debía encontrarse una forma para perseguir y castigar a esos delincuentes acusándolos además de ser herejes. El Papa aceptó que se conformara un Tribunal para determinar si los acusados eran o no culpables.

Luego, ese Tribunal de la Santa Inquisición se extendió al reino de Aragón en España en 1249 y llegó con los Reyes Católicos a Castilla en 1478 con el nombre de Inquisición Española para enseguida ser instalado con el nombre de Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en la Nueva España a partir del 17 de Octubre de 1528 hasta 1820 para afianzar la conquista por medio del terror, la tortura y la muerte en nombre de Dios. Causando tan profundos estragos que creo nos marcaron para siempre, porque aún padecemos perjudiciales atavismos en nuestro amado México. (Si no existiera éste ancestral trauma, no tendríamos las estúpidas manifestaciones en pro y en contra del matrimonio y de la conformación de familias gays). Pero bueno, ese es otro tema.

Volvamos al que pitorreándome llamaré “Tribunal de la Santa Inquisición Política” del PRI:

Todo indica que ya están enlistados aquellos que van a ser sometidos a juicio por ser delincuentes, quienes por sus malas acciones incluida la rapiña, han subvertido el orden político y social en perjuicio del pueblo, del Partido que los llevó al poder y “al Supremo Gobierno” que encabeza el señor Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Su delito pues, es de “alta traición” y por lo mismo tienen que ser castigados severamente. Tengo entendido que primero será la expulsión del Partido, en este caso del PRI que se deslindará así de ellos y, como no hay cadalso para que paguen con su vida semejantes delitos, serán procesados conforme a las Leyes vigentes y pasarse en la cárcel junto con sus compinches los años que el Juez de la causa les dicte de sentencia, y además se les confiscarán todos los bienes adquiridos con lo robado aprovechándose de su posición de poder.

El primero en la lista es Javier Duarte que le dejará quebrado el gobierno de Veracruz al panista Miguel Angel Yunes, con una deuda de $46 mil millones. Por ahí trasciende que Duarte no llegará a entregar o a rendir ante el Congreso local su VI y último Informe el 15 de Noviembre porque pedirá antes licencia “para ponerse a disposición” -¿será de la Ley, o de quién?- y así no entregarle el gobierno a su aborrecido archienemigo, Miguel Angel Yunes el 1 de Diciembre.

También sobre “la negra mesa” del pitorreado “Tribunal del Santo Oficio Político” que para mí es la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI y cuyo Inquisidor Mayor es Fernando Elías Calles, está el montón de documentos que prueban la mala conducta de Roberto Borge, quien igual que Javier Duarte, cometió “alta traición” en perjuicio del pueblo de Quintana Roo que mal gobernó, de su Partido el PRI que lo llevó al poder y el perjuicio para el “jefe de jefes” que es el señor Presidente, Peña Nieto.

El psaado 25 de Septiembre se le entregó la gubernatura del Estado en bancarrota, con una deuda de $22 mil millones, al panista Carlos Joaquín González. (Hay que ver lo que pasa con Borge, pues creo que puede haber negociación entre el PRI y PAN ya que el Tribunal Inquisidor priista también aportará pruebas contra el “hereje” –así calificamos a los pillos- Guillermo Padrés, el ex gobernador panista de Sonora que dejó temblando al Estado, aunque no sea de su militancia, para que sea enjuiciado por las autoridades correspondientes. Pero….. como en política todo se negocia…..)

Ahora que si Roberto Borge “no es conveniente” para transar con el PAN un castigo “light” para Padrés, entonces se beneficiaría César Duarte quien deja de deuda en Chihuahua más de $46 mil millones por lo que se truena los dedos el panista Javier Corral quien asumirá la gubernatura el 4 de Octubre. Otro que anda buscando apoyo hasta en los cajones de los Juzgados en Nuevo León, es el ex gobernador Rodrigo Medina y, por lo que se sabe, ya ha conseguido ablandar la rígida postura del “bronco” Jaime Heliodoro Rodríguez a quien le entregó el poder y que estaba aferrado a encarcelarlo.

Por lo que he sabido, el expediente de Rodrigo “podría traspapelarse” en el lúgubre sub sótano de la sede del PRI donde está instalado el “Tribunal de la Santa Inquisición Política” y…..él seguirá envuelto en la bandera del tricolor. Para terminar, Egidio Torre Cantú sigue con la cobertura póstuma de su asesinado hermano Rodolfo, y aunque el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca quien será el nuevo gobernador de Tamaulipas a partir de este próximo sábado 1 de Octubre, tiene no solo pruebas contundentes de acciones deshonestas en lo administrativo que elevaron la deuda pública a $20 mil millones, sino también sabe de tratos de la policía de Egidio con la delincuencia organizada, parece ser que no profundizará para hacer que el “Tribunal de la Santa Inquisición Política del PRI” se interese siquiera para expulsarlo como militante, pero aclaro que no puedo asegurar si lo acusará o no, formal y directamente ante la PGR.

Su decisión la tomará ya siendo gobernador. Para muchos tamaulipecos, Egidio es un deshecho político que se enriqueció asolando al Estado, permitiendo que la gente fuese víctima de la feroz delincuencia organizada que por el terror de la inseguridad, ocasionó el desplome económico y el desempleo en los 43 municipios de Tamaulipas.

Egidio lo que quiere es ya irse de Tamaulipas a disfrutar su enorme fortuna y su fastuosa mansión de 340 millones de pesos que se construyó en exclusivo fraccionamiento de San Pedro Garza García en Nuevo León. Yo me pregunto: ¿de veras esto de la Comisión Nacional de Justicia Partidaria, para mí, Tribunal de Inquisición Política del PRI es para combatir la corrupción y la impunidad? ¿O es una recreación del Tribunal que fue creado en la Edad Media y que nos trajeron los conquistadores españoles para eliminar a los “herejes” –delincuentes políticos- que perjudicaban a los reyes, ahora al Presidente?

Usted qué piensa...?

Por: Editorial Abraham Mohamed/Revista "Candelero", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

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