Que tu publicidad persiga a tus clientes con una frase. Por: Amarillón Huevo/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle. Octubre 31, 2017. Uneabasto.com.

Trabajemos como en el laboratorio creativo de una agencia publicitaria.

Imagina a la chava más hermosa —que recuerdes— caminando frente a ti. Repentinamente se detiene, te mira y te dice una frase, corta pero que te hace mucho sentido.

Dejémoslo aquí, omitamos la imagen del producto, el logotipo del final.

Aunque no hemos visto la marca ya tenemos lo necesario para persuadirte como consumidor. La publicidad ya habrá influido en ti; y yo te diré cómo. Lo obvio sería pensar que recordarás la marca por la chica: su cabello, sus zapatos, su vestido, su mirada… Mmmh, no.

La chica sólo ha servido para hacerte voltear, para llamar tu atención. Esto es lo que logra el medio: televisión, internet, parabuses, volantes… No todos los medios logran que sientas que la chava pasa por tu lado; depende de tu género, edad, hábitos, de tu actividad productiva o posición social. La selección de ese medio no es una ciencia ni un arte, pero sí un oficio muy complejo.

Pero esta complejidad opera nada más si vas a comunicarte con una masa a la que no podrías dirigirte de otra manera. Si en tu negocio el trato es de persona a persona, nos podemos saltar a la chica —ya estás tú de cara al cliente, ¿no?—, Lo importante es el mensaje publicitario: ¿Qué le vas a comunicar a tu cliente?

Debes transmitirle una idea muy corta y sencilla que le haga necesitar tu producto. Una frase que él mismo pueda utilizar para explicárselo a su esposa, a su mamá. Algo que todos puedan entender.

Hace años escuché esta: «Por cada cucaracha que ves, hay otras 20 que no ves.» Una frase inteligente, en publicidad, lo es todo. Lo digo por ésa que me persigue en las noches, cuando voy a saquear el refri.

Por: Amarillón Huevo/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

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