Con los cambios, empezó el descarte de presidenciables. Aún no es tiempo para afirmar quien es el “bueno” del PRI para “la grande”. Por: Abraham Mohamed/Revista "Candelero". Septiembre 13, 2016. Uneabasto.com

Aunque el presidente Peña Nieto haya colmado de elogios a su cuate Luis Videgaray al aceptarle en “fast track” su renuncia a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, queda claro que con él empezó a descartar a quienes son candidateados como “presidenciables” para el 2018.

Videgaray estaba emproblemado porque en los 3 años 9 meses y 6 días que llevaba en el cargo, no pudo –por las razones que sean- equilibrar la situación financiera del país y, en su proyecto fallido, hizo que la deuda externa subiera a 180 mil millones de dólares a razón de 1,400 millones mensuales porque el gobierno peñista empezó a endeudarse desde que asumió la Administración del país el 1 de diciembre del 2012.

Si esa falla tuvo Videgaray en su responsabilidad hacendaria, también sumó puntos en su contra el participar en conspiraciones para eliminar del escenario político a posibles contrincantes “para la grande” como Manlio Fabio Beltrones al que lograron sacar del CEN del PRI. Dicen que él y Aurelio Nuño, lograron eso al “grillar” a Beltrones con el Presidente.

El colmo para Videgaray fue haber encampanado a su cuate Peña Nieto para que recibiera al nefasto y perverso Donald Trump con todos los honores como Jefe de Estado “para concientizarlo de que los mexicanos no somos como vocifera y decirle en su cara que sería una afrenta para México y para los mexicanos el muro fronterizo que pretende construir dizque para evitar el cruce ilegal de personas y drogas a Estados Unidos y que, por supuesto, nosotros no tenemos por qué pagar un solo peso”.

Y ya sabemos cómo terminó este sainete, donde la dignidad nacional y la investidura presidencial quedaron como tapete para el gringo, al que Videgaray llevó a Los Pinos para que nuestro presidente “se congraciara con él por aquello de que puede ganarle la presidencia de Estados Unidos a Hillary Clinton y más vale estar bien con él”.

Ah jijo…..se me prendió el foco…..¿y qué tal si efectivamente Trump gana las elecciones y se convierte en presidente de Estados Unidos?

Ya me imagino a Videgaray, reivindicado y reintegrado de inmediato al clan peñista para convertirse automáticamente en el puntero para la candidatura presidencial del PRI y del Verde.

Nadie discutiría que sería el ideal para desarrollar en los mejores términos las relaciones entre México y Estados Unidos, siempre y cuando Trump ganara la presidencia gringa.

Pero en fin….estas son jaladas…..Ya veremos que resulta el martes 8 de Noviembre, fecha en que se realizarán las elecciones allá en EU.

Mientras tanto, a partir de este miércoles 7 de Septiembre, Luis Videgaray que desde el inicio del gobierno de Peña Nieto se perfiló como el “candidato natural” para sucederlo, se derrumbó, quedando por ahora fuera de cualquier jugada política. Pero advierto que su suerte cambiará si Trump gana la presidencia de Estados Unidos.

A José Antonio Meade Kuribreña ya se le conoce como “el Señor de las Secretarías” porque en cinco años ha sido cinco veces titular de ellas.

Su experiencia y su lealtad institucional ajena a la política partidista, están probadas y reconocidas en todos los sectores del país. Se le considera una verdadera garantía como funcionario público.

Compañero de Luis Videgaray en el ITAM, se licenció en Economía e hizo doctorado en Yale. También es licenciado en Derecho por la UNAM y desde 1997 ingresó al gobierno federal. Fue inclusive, coordinador de asesores de Agustín Carstens en Hacienda donde desempeñó varias funciones hasta llegar a Subsecretario.

El entonces presidente Calderón fue quien en Enero del 2011 lo integró a su gabinete al nombrarlo Secretario de Energía de donde lo sacó en Septiembre del mismo año para encargarle la Secretaría de Hacienda, donde permaneció hasta noviembre del 2012 en que terminó ese gobierno panista.

El nuevo presidente priista Enrique Peña Nieto, lo designó Secretario de Relaciones Exteriores a partir del inicio de su gobierno en diciembre del 2012, cargo que ejerció hasta agosto del 2015 porque el Presidente consideró que le era más útil en la Secretaría de Desarrollo Social donde estuvo hasta este 7 de septiembre en que otra vez el Presidente lo requirió para sustituir a Videgaray en Hacienda, Secretaría que obviamente conoce muy bien.

Meade es hombre de trabajo, sin protagonismo. Se mueve con bajo perfil y su sencillez le genera mucha simpatía. En Sedesol se “bañó de pueblo” muchas veces. Algunas voces dicen que es el “bueno” del PRI para la Presidencia de la República, pero……hay que esperar todavía.

El presidente Peña Nieto en el reacomodo de su gabinete, nombró Secretario de Desarrollo Social en sustitución de José Antonio Meade, a su amigo Luis Enrique Miranda, quien fuera su Secretario de Finanzas en la gubernatura del Edomex y al que tenía trabajando hasta este 7 de Septiembre como Subsecretario de Gobierno en la Secretaría de Gobernación.

Por supuesto que la cascada de renuncias en todas las Secretarías donde se registraron los cambios se soltó de inmediato y habrá que ver quienes se reacomodan, quienes se van y quienes llegan.

En los sectores políticos se dice que con éste descarte de Luis Videgaray y la ubicación de Meade en Hacienda, se le despeja el camino para la candidatura presidencial a Miguel Angel Osorio Chong, pero insisto en que todavía es temprano para andar haciendo afirmaciones de ese calibre.

Pero intuyo por ciertos signos, que el Presidente Peña Nieto trae una carta fuerte en la manga y de eso hablaremos en nuestra próxima contribución del Candelero.

Por: Abraham Mohamed/Revista "Candelero", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVI

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