Síndrome de "Peter Pan" o temor a ser adulto. Por: Dra. María del Carmen Domínguez Torres, Directora del Instituto de Investigación y Educación del Talento. Enero 22, 2013.

Estimados lectores, el tema que hoy abordaremos se relaciona con el "Síndrome de Peter Pan" que se refiere a los adultos que continúan comportándose como niños o adolescentes y no son capaces de tomar la responsabilidad de sus actos.

El nombre proviene del conocido personaje de la literatura infantil. La primera vez que se relacionó el nombre de Peter Pan con un problema emocional fue cuando el psiquiatra Eric Berne lo utilizó para indicar al niño que todo adulto lleva dentro y que sólo se preocupa por satisfacer sus propias necesidades. Dan Kiley fue el responsable de estructurar lo que hoy se conoce como "Síndrome de Peter Pan", en España se les conoce como "adulto- adolescentes".

DEFINICIÓN DEL SÍNDROME DE PETER PAN: Es el individuo que presenta ciertos aspectos psicológicos y sociales, caracterizándose por una personalidad inmadura y narcisista, en donde el sujeto llega a ser adulto, pero su representación interna se establece en su infancia y se mantiene a lo largo del tiempo. Las características de un "Peter-Pan" incluyen rasgos de irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, arrogancia, dependencia, negación del envejecimiento, manipulación, y la creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad y las normas establecidas. Esto es una coraza defensiva para protegerse de su inseguridad, miedo a no ser queridos y aceptados.

En ocasiones los que padecen este síndrome acaban siendo personajes solitarios, con escasa capacidad de comprender al otro así como aceptar ser adulto, al no abrirse sentimentalmente, son vividos como individuos fríos o no dispuestos a darse, lo que se vuelve un "boomerang" ya que no existe recepción de entregas o muestras ajenas de cariño. Algunos profesionales los han diagnosticado como esquizo-afectivos.


CAUSAS:

  • Suele formarse hacia el final de la adolescencia, momento clave en el que deben tomarse las primeras responsabilidades importantes.

  • Los padres sobreprotectores suelen ser los principales incitadores a una personalidad de este tipo: Le dan todo a su hijo sin exigirle nada a cambio.

  • Las parejas complacientes que asumen todas las responsabilidades por el otro y que aceptan todas las actitudes infantiles de su amado, promueven esta conducta.

  • La sociedad también puede influir para formar personalidades de este tipo, debido a que los medios de comunicación y en especial las publicidades, suelen hacer un culto exagerado de los valores positivos de la juventud. Así mismo, en muchos casos el mercado laboral exige un modelo de joven bello y exitoso que somete a los sujetos a demasiada presión.

CARACTERISTICAS

  • Suelen ser muy inseguros, pero esconden perfectamente sus temores demostrando al mundo una personalidad totalmente opuesta a la de alguien temeroso y dubitativo.

  • Presentan un humor y una vitalidad a toda prueba. Parecen estar pasando siempre por un momento cumbre de felicidad y empujan a sus compañeros a un estado de diversión constante.

  • Aún cuando pasan los 30 años se visten como adolescentes y adaptan sus modos.

  • Raramente pasan desapercibidos en una reunión: suelen cautivar rápidamente al auditorio y presentan una personalidad tan chispeante que hacen que los demás a su alrededor parezcan insignificantes.

  • Suelen ser encantadores al principio, después de un tiempo de conocidos, resultan ser sujetos conflictivos. Detrás de su bienestar aniñado esconden importantes carencias afectivas.

  • Tienen una personalidad típica de alguien que se cree el centro del mundo. Al vivir centrado en sí mismo todos los temas de conversación deben girar en torno a sus problemas laborales y afectivos. Exige ser escuchado pero no tiene paciencia suficiente para escuchar.

  • Muestra una marcada actitud egoísta: pide y recibe sin molestarse en dar o hacer por el otro. Además, suele enfadarse cuando no cumplen sus pedidos.

  • Presentan falta de compromiso. Los individuos con estas características no están preparados para hacer frente a los desafíos de la vida adulta. Cualquier clase de compromiso significa para ellos la alarmante pérdida de la libertad. Se los reconoce porque deambulan por relaciones afectivas superficiales y huyen ante la mínima señal de formalización del vínculo.

  • Responsabilizan a los demás de sus acciones. Suelen no responsabilizarse de los resultados de sus acciones ya que no suelen asumir sus responsabilidades hasta que no sienten por si mismos las consecuencias de sus actos.

  • En su gran mayoría son adultos que se niegan a dejar el domicilio de sus padres ya que identifican el hogar paterno con una etapa de felicidad donde los problemas eran resueltos por sus progenitores.

  • Gracias a su arrolladora personalidad seguramente resultan ser profesionales exitosos. Sin embargo, son ellos mismos los que boicotean sus logros, sumidos en una permanente insatisfacción.

  • Nunca están del todo conformes con su actual situación profesional y afectiva, suelen no tomar iniciativas de peso para cambiar su situación.

  • El resultado es que no encuentran su lugar en el mundo laboral, fracasan en la búsqueda de la pareja ideal y se refugian en fantasías imposibles de cumplir.

  • Los individuos con estas características esconden detrás de su fachada de superación un enorme miedo a la soledad. El verdadero ejemplo de hombre -niño necesita a su lado otra persona que cubra sus necesidades básicas.

Te invitamos cordialmente al taller de "Autoestima y Proyecto de Vida". Háblanos al 51 71 11 28 de 10 a 14 hrs. o de 17 a 19 hrs. o envíanos un correo a ideatalento@yahoo.com y con la palabra candelero, se les dará media beca.

Por: Dra. María del Carmen Domínguez Torres / Revista Candelero, en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXIII

Regresar a home-page