Creciendo su tienda. Técnica y estrategia en el marketing. Marzo 12, 2013.

Si caminas sin mirar al suelo, es muy posible que tropieces. Si caminas sin levantar la vista del suelo, es imposible que llegues al lugar al que realmente quieres llegar. Algo parecido sucede cuando intentas promocionar tu negocio y conseguir nuevos clientes utilizando las diferentes herramientas online disponibles:

No debes confundir cada paso que das, cada acción concreta que emprendes, con el objetivo final que quieres conseguir. O lo que es lo mismo, debes conjugar con inteligencia la táctica y la estrategia.

La diferencia entre táctica y estrategia:

La táctica y la estrategia son dos conceptos diferentes que conviene no confundir, ya que ambos se encuentran a un nivel diferente.

La táctica es la acción que realizamos para conseguir un resultado concreto en un momento determinado. Por ejemplo, redactar un escrito para mostrar a la comunidad nuestro conocimiento experto sobre un tema, una herramienta o una tecnología.

En cambio, la estrategia se sitúa en un nivel superior, ya que está centrada en la consecución de objetivos más a largo plazo. Siguiendo con el mismo ejemplo, la estrategia consistiría en trazar un plan para conseguir llegar a nuevos clientes a través de la publicación de escritos en diferentes medios especializados.

El plan. Una de las diferencias clave es que la estrategia exige marcarse unos objetivos y un plazo de cumplimiento, de modo que pasado ese tiempo podemos medir los resultados e introducir los cambios y mejoras necesarios.

Ganar la batalla y perder la guerra es posible. En el ámbito militar, origen de estos términos, la táctica podría hacernos ganar o perder una batalla, mientras que la estrategia nos llevaría a ganar o perder una guerra. El hecho es que podrías llevar a cabo una o varias acciones de éxito, pero eso no significa que consigas el objetivo final que te has planteado. Y viceversa.

El peligro de que la táctica arruine nuestra estrategia:

La presencia de las nuevas herramientas (blogs, Twitter, redes sociales, etc.) nos proporciona una gran capacidad de comunicación a bajo coste: lo único que necesitamos es dedicar un poco de tiempo a nuestra actividad de marketing. Pero, según señala Seth Godin, esta facilidad de uso hace que muchas veces nos concentremos en la táctica, y dejemos de lado la estrategia.

¿Por qué? Muy sencillo: porque la táctica funciona "de inmediato", mientras que la estrategia implica un alto riesgo de fracaso. Un ejemplo muy sencillo: si decides publicar un escrito, basta con que lo publiques para cumplir tu objetivo. Es algo realmente satisfactorio: querías hacerlo y ya lo has hecho.

Sin embargo, la estrategia establece objetivos más ambiciosos, y más a largo plazo. Y eso no es tan fácil de conseguir. Por eso nos asusta. No es fácil que esa serie de escritos publicados se traduzca en un mayor reconocimiento por parte de la comunidad y de nuestros clientes potenciales. Y todavía resulta más complicado transformar ese reconocimiento en un aumento en la demanda de nuestros productos o servicios.

Godin lo resume así:

"En mi experiencia, la gente se obsesiona con los detalles tácticos antes de definir su estrategia. El resultado es que, cuando una táctica fracasa, empiezan a cuestionar la estrategia que, en realidad, no han definido".

Primero la estrategia, después la táctica:

Según hemos visto, lo más conveniente es que dediquemos el tiempo suficiente a establecer una estrategia, aquello que queremos conseguir, el lugar al que queremos llegar, para después pasar a definir las acciones tácticas que nos permitirán alcanzar el objetivo.
Si lo hacemos al revés, corremos el riesgo de malgastar nuestro tiempo y nuestro esfuerzo en acciones inconexas y desordenadas que seguramente no nos conducirán a ningún lugar. Y, después, por supuesto, tendremos que establecer la estrategia y, de nuevo, la táctica.

Un plan de actuación, por sencillo que sea, puede evitarnos estos problemas. Marca un objetivo, un plazo y unas acciones para conseguirlo. Después, revisa los resultados e introduce los cambios adecuados. Así es como conseguirás un marketing más efectivo.

Por: Editorial Uneabasto.com Todos los derechos Reservados MMXIII

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