Los efectos de la testosterona. Por: Tony Gutiérrez/colaborador, Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Marzo 21, 2017. Uneabasto.com

La testosterona es un orgullo para muchos hombres, pero para algunos otros es un estorbo.

Sabemos que la testosterona es la hormona sexual exclusiva de los hombres; sin embargo, aunque en menor cantidad, las mujeres también la tienen. En ambos está relacionada directamente con su comportamiento habitual.

Se trata de una hormona esteroide que el cuerpo produce y expulsa en forma natural influyendo en la maduración y el apetito sexual; de ella depende también la formación de masa corporal, los músculos y la resistencia de los huesos.

La testosterona, al igual que la mayoría de las hormonas, impacta de alguna manera ciertas partes del cerebro. En nuestro caso, los especialistas aseguran que “activa con fuerza las funciones del hipotálamo y la sustancia gris central, que son las que más tienen que ver con el comportamiento animal de las personas; es decir, las que manejan las funciones básicas para sobrevivir y mantener la especie”. Lo mismo que sucede con los animales salvajes.

Un aumento elevado de los niveles de testosterona tiene efectos muy fuertes en nuestros circuitos cerebrales, aquellos que están relacionados con la forma en cómo se procesan las amenazas y las agresiones.

Esto último nos permite entender las reacciones locas e irracionales de muchas personas.

Según los expertos, los hombres con altos niveles de testosterona son más agresivos, más intolerantes, pierden fácilmente el control de sus emociones.

No sólo se manifiesta en un aumento considerablemente de la libido; todo indica que hay una relación directa, entre los niveles de testosterona y la calidad de nuestros comportamientos.

¡Ahhh!, pero también tiene su lado positivo. Resulta que la testosterona “es, en parte, la responsable de la supervivencia del hombre como especie; en su tiempo aportaba la agresividad que permitía al hombre ir a cazar y matar a su presa, los impulsaba a buscar comida, a luchar y a atacar a sus enemigos”. Esto los hacía más competitivos.

La desventaja de los altos niveles de testosterona para el hombre moderno es que, a menos que tenga una válvula de escape en alguna actividad física, los aumentos de agresividad pueden causarle problemas familiares, laborales y sociales, esos de los que la nota roja de los noticieros nos dan cuenta.

Pero bien controlada esta energía puede favorecer el comportamiento competitivo, tan necesario en un mundo incierto globalizado.
Pero las mujeres también llegan a tener altos niveles de testosterona para sus niveles normales. ¿Conoces a alguna mujer agresiva, gritona, con ciertas habilidades consideradas exclusivas de los hombres?, posiblemente sea por esto.

Se dice que conforme avanza la edad en los hombres disminuyen los niveles de testosterona, que por eso muchos señores ya grandes se vuelven menos agresivos y más tiernos.

En las mujeres ocurre lo contrario, a mayor edad sus niveles de estrógeno disminuyen y los de testosterona aumentan. Por eso muchas mujeres, cuando alcanzan los 45 o 50 años se vuelven más firmes y confían más en sí mismas, aunque a algunas les empieza a crecer más vello facial.

Ya sabes, bien aplicada la agresividad generada por la testosterona puede ser buena para los negocios, te puede hacer más competitivo.

Los altos niveles de testosterona se dan por genética, pero una buena nutrición, que contenga verduras frutas, proteína animal y carbohidratos, en las proporciones recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, ayuda al organismo a generarla.
Si quieres aumentar tu testosterona los especialistas recomiendan nutrirse con productos que contengan zinc como el apio, semillas de calabaza, semillas de sandía, moluscos como el ostión, entre otros, pero cuidado, tendrás que aprovechar sus efectos para actuar más en tu negocio.

La agresividad en un empresario exitoso se manifiesta por ser mejor y vender más que sus competidores, por buscar constantemente oportunidades de negocio, por sacar nuevos productos o nuevas formas de ofrecerlos, etc. Piénsalo.

Por: Tony Gutiérrez/Colaborador, Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXVII

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