Los valores en las empresas. Madurez. Por: Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Julio 14, 2015.

El diccionario dice que la madurez es "Sensatez, buen juicio o prudencia"; lo que nos lleva a entender que es una actitud ante la vida que se manifiesta principalmente por el control de nuestras emociones y el uso inteligente de la energía personal.

Es una expresión de la personalidad y no tiene que ver precisamente con la edad, aunque se presenta, generalmente en las personas mayores; esto último no quiere decir que la madurez sea exclusiva de los adultos, ni mucho menos que todos los adultos sean maduros.

La madurez es la virtud que se logra a través de las experiencias que se tienen en la vida y principalmente de la perspectiva que se adquiere de los hechos, ante la importancia y valor de los mismos.

La madurez tampoco tiene que ver con el nivel intelectual alcanzado mediante los conocimientos y estudios; es una virtud del "ser" y no una cualidad del "hacer y saber"; es mucho también de ejercer la fuerza de voluntad.

En general, una persona madura se caracteriza por diversas virtudes que pone en práctica dependiendo de cada situación que se le presenta, entre las cuales están la siguientes:

  • Fortaleza, paciencia, entereza, templanza, prudencia, reflexión.
  • Responsabilidad, equilibrio.
  • Objetividad, imparcialidad, sabiduría, sinceridad.
  • Consciencia de los derechos y responsabilidades.
  • Entendimiento, comprensión y aceptación.

Estas y otras virtudes se adquiere por la reflexión, por la observación y análisis de las experiencias propias y ajenas.

Una persona madura es más libre y feliz, porque no se fanatiza.

Del otro lado, una persona inmadura manifiesta angustia e inseguridad y llega a tener dificultades de adaptación; se llena de dudas, culpas, indecisiones y miedos y teme equivocarse en sus decisiones importantes. Se hace dependiente.

Unas de las principales causas de la inmadurez es debido a la falta de cariño a uno mismo, lo que produce inseguridad y minusvalía, y de lo que surge la necesidad de ser valorado externamente y al no conseguirlo en la medida de sus expectativas crea angustia.

Por: Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los derechos Reservados MMXV

Regresar a home-page